Intuyó que Gabriela iba a hacer algo.
Sin embargo, en cuanto sus palabras salieron de su boca, vio a Gabriela utilizar algún método para zafarse de la persona que la controlaba y correr hacia el río.
La cara de Rodrigo cambió al instante y fue tras ella como una ráfaga de viento.
Agarró a Gabriela por la muñeca y le dio un fuerte tirón, cogiéndola en brazos en el proceso, susurrando tranquilizadoramente, "No hagas eso..."
Gabriela le negó con la cabeza, desesperada, "No quiero que seas amenazado