"Si quieres irte, entonces te dejaré ir." Rodrigo volvió la cara hacia un lado, casi hundida en la almohada.
Joan pareció entenderlo y no pudo evitar reírse de Rodrigo en su mente.
En su mente, pensó, era cierto que una persona llevaba a la otra, y a Rodrigo le llegó su día de ser llevado.
Gabriela se concentró en ponerle la medicina a Rodrigo, "Que descanses bien."
Rodrigo le agarró la mano y se la estrechó, "Vete pronto y vuelve pronto, que Joan te acompañe."
Gabriela asintió con la cabeza mie