Las sirenas se acercaban cada vez más, y las personas, que habían estado inmersos en el juego, habían oído las sirenas y salieron corriendo de los contenedores, y cuando vieron a Alvaro, se arremolinaron hacia él, preguntando, " ¿Por qué viene la policía?"
El juego de azar era ilegal y todos temían ser detenido.
Alvaro dijo enfadado, "Si no queréis que os detengan, callaos ya."
Se abrió paso entre la multitud hacia Rodrigo, "No es bueno para ti si esto se descubre, no olvides que yo también soy