Mundo de ficçãoIniciar sessãoEra como si repentinamente mi cerebro se hubiera olvidado de cómo hablar y es que había tantas mentiras que la cantidad de explicaciones que le debía no terminaría de darlas en esta vida, sabía que mis ojos habían vuelto a su color Natural, un suave verde musgo, abrí la boca sin saber que decir, la culpa me carcomía, me condenaba y el enojo pasó a llenar los masculinos rasgos de Noah, al parecer su







