El domingo me dediqué a poner muy hermosa a mi amiga. Le peiné la cabellera a Leonela y la maquillé bien, le puse sombras en sus ojitos y me preocupé en pintarle las uñitas y los labios para que se vea súper sexy y cautivante. Al final Leonela lucía bellísima y estaba plenamente segura que el tal "Flecha" caería rendido a sus pies. Le presté uno de mis vestidos. Ella había traído solo ropa casual. -Es una cita especial, tonta, es mejor que lleves un vestido elegante, sensual, entallado, que r