Yo no lo sabía pero Ferdinand, mi ex, había seguido averiguando sobre mi paradero, preguntando en todo sitio, queriendo saber dónde me encontraba y darme caza, literalmente. Él estaba muy dolido por la forma abrupta como habíamos terminado nuestra relación y seguía pensando que yo era su propiedad y ningún otro hombre podía tenerme.
Ferdinand había sido mi novio alguna temporada pero era un tipo muy explosivo, malhumorado, malgeniado, ególatra y me trataba como si fuera su esclava, sin may