Yo había seguido escribiendo poemas. Después que Marcus Green se fugó con Julissa, empecé a garabatear muchos versos, queriendo plasmar en rimas la inmensa decepción que me había significado él. Yo estaba, en realidad, muy herida y lastimada y sentía que él me había pagado bastante mal. Y en ese trance fue que se apoderó de mi corazón, Louis. Y entonces cambié mi depresión por numerosos versos enamorados y románticos, prendada de aquel hombre que se había apoderado, de repente, de mis pensami