¡Mierda!
—¿Ibas a usar esto conmigo?
Sasha se quedó perfectamente quieta. No sabía cuál sería su siguiente movimiento, pero supuso que sería intentar que su corazón funcionara después del infarto que le acababa de provocar Kent.
Sus ojos negros, sin pigmento alguno, la miraban a través de las pestañas oscuras. Llevaba una chaqueta de cuero negra y pantalones negros, su camisa era blanca. Lanzó la única forma de defensa de Sasha en sus manos.
—Yo..ah…
Sasha tartamudeaba, deseando no tener tanto