28. Un refugio para el amor
Abril Lara
Mis dedos se apretaron ligeramente alrededor del asiento del automóvil mientras el paisaje fuera de la ventana cambiaba gradualmente. Había pasado meses en el hospital, estaba feliz por que volvería a caminar. Lo miré, sonreí agradecida por el hombre que tenía a mi lado, él había hecho hasta lo imposible por mantenerme con vida, a veces, me pregunto como es que es tan inteligente, como pudo en tan poco tiempo construir un corazón para mí. Me intrigaba demasiado, deseaba conocer al El