PUNTO DE VISITA DE CAMILLE
"¡¿Qué carajo?!" El guardia articuló, apuntando su arma aún más cerca de la cara de Amity. "¿Acabas de admitir que eres cómplice de asesinato?"
Los ojos de Amity estaban fijos en los míos, no en el hombre que tenía una pistola en su cara. "Llame a su hombre al orden".
"Él no es mi hombre", respondí, con una risa casi saliendo de mis labios.
El guardia se sintió ofendido por su declaración. Su arma le rozó el cuello y la máquina plateada le quemó la piel con solo tocar