Merlín realmente no recordaba cuándo había sido la última vez que tuvo que lidiar con algo tan complicado.
En el pasado, los casos difíciles para él no eran más que escenas del crimen en las que faltaban pistas, con apenas huellas de zapatos, huellas dactilares parciales o simplemente imágenes borrosas de las cámaras de seguridad.
Esto era diferente: tenían tantas pruebas que resultaban abrumadoras.
Por un lado, las imágenes de seguridad mostraban hasta treinta monovolúmenes idénticos entrand