Bernard sabía muy bien que, teniendo en cuenta la identidad de Charlie, su influencia y sus actuales activos y riqueza, realmente no le importaban dos mil millones de dólares estadounidenses, ni siquiera veinte mil millones.
De hecho, ni siquiera se inmutaría si Bernard le transfiriera directamente un par de miles de millones en efectivo, del mismo modo que aquellas dos islas tampoco tenían ninguna importancia para él.
Sin embargo, Bernard pensó que, dado que Charlie era el verdadero líder de