Penny tenía razón: desde cierto punto de vista, Charlie le ocultaba cosas a su mujer, igual que los hombres de la familia Singer.
Sin embargo, él no era tan frío. Aunque tuviera un hijo con Claire, no desaparecería sin más.
Aun así, al ver que Charlie se había quedado callado, Penny se dio cuenta de que había hecho una comparación inapropiada y se apresuró a explicar:
“Lo siento, señor Wade. No se me dan bien las palabras. Por favor, no se ofenda”.
Charlie soltó una risa amarga.
“No, no tie