Al ver lo ruidosos que estaban los fans, Tanya no pudo evitar susurrarle al oído a Charlie: "¿Solo un besito, señor Wade? Los fans están tan entusiasmados que quizá no nos dejen en paz si no lo hacemos…".
Sonaba humilde y suplicante: había prometido no besarlo sin preguntarle, pero ¿no podía al menos pedir permiso?
Si él decía que sí, perfecto.
Si decía que no, ella no lo forzaría.
Era incluso comprensible pedirlo con tantos fans apoyándola; al final, dependía de Charlie si quería seguirle e