El cielo nocturno de Punta Este estaba iluminado, pero era extremadamente frío.
Charlie yacía en la cama, dando vueltas sin poder conciliar el sueño.
El pasado, el presente y el futuro se superponían en su mente, dejando sus pensamientos en completo desorden.
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Mientras tanto, en el templo en la cima del Monte Pantro, a miles de kilómetros de distancia, una mujer tan hermosa como una pintura estaba sentada en una silla del jardín, contemplando el cielo estrellado sin límites.
Aunque ya habí