Por otro lado, a Claire le preocupaba que Charlie se fuera de viaje de negocios, y además por tanto tiempo, sobre todo a la frontera noroeste.
Al inclinarse hacia Charlie, no pudo evitar susurrar: “De verdad no creo que debas aceptar el trabajo, cariño. No es que necesitemos el dinero; no tienes que ir tan lejos…”.
Antes de que Charlie pudiera responder, Albert intervino de repente con seriedad: “¡Amo Wade, de verdad tiene que ayudarme! Mi amigo me salvó la vida y por fin tengo la oportunidad