Kenny, Ivy y los demás vicepresidentes se sintieron aliviados de que Tim estuviera dispuesto a ceder su puesto, pues habían estado preocupados de que Kenny los obligara a renunciar a sus puestos.
Si bien estaban hartos de Jacob, ninguno de ellos quería convertirlo en enemigo cuando contaba con el apoyo de Don Albert.
De hecho, ninguno de ellos se atrevería a negarse a dejar su puesto, incluso si resultara elegido.
Aun así, Kenny no pudo evitar hacerle un gesto a Ivy con el pulgar debajo de la