Julien desconocía la mentalidad oskiana.
Había sido criado con la idea de que la armonía nunca era la intención cuando se trataba de conflictos… en el mejor de los casos, la clave era retirarse estratégicamente y esperar hasta encontrar el golpe mortal.
Aun así, el consejo de Charlie le ofreció una nueva perspectiva… había maneras de esclavizar sin que pareciera que lo estaba haciendo él.
Con eso en mente, se reclinó en su asiento y sonrió: “En ese caso, veamos qué tan lejos llegan”.
Charlie