La voz del rubio atrajo la atención de todos al instante.
A pesar de su apariencia extranjera, hablaba oskiano con fluidez y caminaba con paso altivo, casi como si estuviera por encima del resto.
La expresión de Paul se tornó sombría al verlo y corrió hacia Charlie.
Aun así, antes de que Paul pudiera hablar, Charlie lo detuvo, frunciendo el ceño y diciendo: “a¿No crees que es inapropiado venir a lanzar ataques personales a la boda de otra persona?”.
El hombre claramente no conocía a Charlie,