Elaine pareció desconcertada y rápidamente preguntó: “¡¿También has conocido a Matilda?!”.
Fue entonces cuando Claire se dio cuenta de que había dejado salir al gato de la bolsa y de repente no supo qué decir. ”Oh... Eh... Mamá... Yo, eh... ¿no?”.
Sin embargo, Elaine de repente la presionó amenazadoramente: “Si nunca la has conocido, ¡¿cómo sabrías que es una persona seria?!”.
Mientras Claire permanecía en silencio, Elaine rompió a llorar. “No... ¡Tú también me estás mintiendo! ¿O no?”.
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