La primera reacción de Chloe fue de sorpresa y rabia.
No esperaba que aquella chica se atreviera a estirar la mano para detenerla cuando iba a abofetearla.
Cuando intentó retirar la mano, se dio cuenta de que parecía estar firmemente agarrada en el aire y, por mucho que lo intentara, no podía moverla en absoluto.
Chloe estaba un poco nerviosa.
Pesaba casi doscientos kilos y era muy fuerte. Si se trataba de una batalla uno contra uno, había muy pocas personas que pudieran ser su oponente en