Al mismo tiempo, en el Barrio Oskiano, Nueva York.
Al restaurante de Janus le estaba yendo bien porque era la hora del almuerzo. Él y su personal estaban ocupados yendo y viniendo mientras atendían a los clientes. Todo mientras, Janus miraba en silencio por la puerta.
Desde esta mañana, había notado algo extraño. Siempre había un coche al azar estacionado al otro lado de la calle frente al restaurante. Para colmo, la otra parte había cambiado cuatro coche y estacionado en diferentes lugares. A