Sin embargo, su mirada se volvió gradualmente más firme mientras se secaba las lágrimas.
Este era también el momento crucial en el que obtuvo una nueva comprensión del dinero. No importa cuán ricas uno sea, no se podría llevar su dinero después de la muerte.
¿Qué tenía de malo gastar más de treinta y ocho mil millones de dólares estadounidenses de golpe? ¡La misión fundamental de la riqueza era servir a la vida!
La audiencia vio cómo el anciano flaco con una tez cetrina volvía a tener una ap