Stephen ya había salido de la parte delantera del coche y se acercó a la puerta de éste por donde estaba Charlie. Entonces él tomó la iniciativa de abrir la puerta del coche y dijo respetuosamente: “Joven Amo Charlie, estamos aquí”.
Charlie asintió gentilmente.
Aún no tenía prisa por salir del coche. En cambio, le dijo a Quinn, quien estaba al lado: “Nana, gracias por tomarte la molestia de acompañarme hasta aquí”.
Quinn sonrió dulcemente y dijo: “Hermano Charlie, ¿por qué sigues siendo tan c