Charlie conocía a Wendy desde hacía mucho tiempo, pero esta era la primera vez que él veía la expresión de compromiso y dedicación de querer hacer un buen trabajo en su rostro.
Esto nunca había ocurrido en el pasado. Su yo anterior había sido joven, impetuosa, pomposa y vanidosa.
Pero ahora, después de experimentar las turbulencias y las dificultades que la vida le había traído, ella se había transformado para ser más tranquila y bien educada. Esto hacía que Charlie se sintiera algo contento.