Hannah gritó desesperada: “¡¿Quién es usted para expulsarme?! ¡¿Por qué no me paga mi salario?!”.
No importa cuán fuerte gritara, nadie la compadecía ni simpatizaba con ella.
Cuando estaban a punto de sacar a rastras a Hannah del supermercado, el gerente les dijo a Charlie y Jacob disculpándose: “Permítanme ofrecerles mis más sinceras disculpas a los dos. Fue mi culpa contratar a una candidata inadecuada para trabajar aquí”.
Jacob asintió, luego dijo: “No fue tu culpa. No obstante, tú eres re