En ese momento, el aeropuerto de Tokio había intensificado las inspecciones de la sala de salidas para localizar al asesino de Yoshito Matsumoto y su familia. Aún así, no había forma de realizar un control estricto sobre todos los pasajeros debido a la falta de personal.
Aunque Rosalie tenía un pasaporte oskiano, el personal no le informó a su superior ya que ella se dirigía a Osaka y no salía de Japón.
El personal recitó en silencio el nombre de Rosalie varias veces, pensando para sí mismo qu