Charlie estaba muy desconcertado.
Realmente no entendía por qué ese anciano parecía haberlo descubierto con una sola mirada.
Sin embargo, dado que este anciano ya le había ayudado a resolver el problema en cuestión, lo más importante para él en ese momento sería ir a presentar sus respetos a sus padres primero. Todo lo demás podía quedar en espera por el momento.
Entonces, Charlie arqueó la mano mientras le decía al anciano: “Gracias, señor”.
Después de terminar de hablar, fingió sostener a