Loreen supo que el hombre no estaba fanfarroneando cuando se agarró la pierna y vio sangre goteando entre sus dedos. Pero su mente estaba luchando cuando pensó en quitarse los pantalones frente a un hombre extraño.
Frente a la vida y la muerte, Loreen dudó por un tiempo y finalmente se comprometió con la realidad.
Ella no quería morir, y mucho menos quedar discapacitada.
Loreen miró al hombre enmascarado, su rostro se estaba volviendo en un vergonzoso tono rojo, su corazón latía violentamente