No obstante, aunque Charlie era joven, no era un tonto.
Emiliano pensaba que había logrado convencerlo, pero por el contrario, Charlie había sido cauteloso y vigilante de los ocho hombres frente a él desde el principio.
En lo que respecta a Charlie, nunca quiso someter a estos ocho hombres para su propio uso por una simple razón—los despreciaba.
Con su nivel de poder y fuerza, ¿qué podrían hacer por él incluso si lo adoraban como su amo?
Ellos no eran más que una manada de perros salvajes y