En el tramo del kilómetro diez de la carretera de la colina, dos coches todoterreno conducían de cerca uno delante del otro.
Estos dos coches eran los únicos coches en la carretera en la colina.
Conducir a través del terreno cubierto de nieve no era una tarea fácil, ya que todo lo que la vista podía divisar era pura nieve blanca.
La visión llana y repetitiva de la nieve blanca hacía que Emiliano Flores se sintiera algo mareado. Luego dijo en un tono molesto: “Ese pequeño imbécil de Wade es un