John se sorprendió demasiado e intento separarse, pero al inhalar el olor de aquel aroma se dio cuenta de quién era su atacante, así que se dejó llevar por el beso.
Julia desahogo toda la frustración que sintió mientras lo estaba esperando, llenando lo de besos salvajes y caricias ardientes, haciendo que él le tuviera que seguir el ritmo o se le iba el aire.
Luego de terminar de besarlo y acariciarlo en el pasillo, ella le pidió a John que la tomara en brazos y la llevará a la habitación. A J