Cuando Beverly regresa al restaurante, Luna la nota con una sonrisa que atribuye a Zeus, por eso no se corta en decírselo.
—Veo que la visita te sentó de maravilla, yo debería decirle a Jack que se venga a trabajar cerca —le dice mientras bate unos huevos para omelette.
—No es una mala idea la tuya, pero la verdad es que estoy así porque hablé con papá —Luna se corta de inmediato y la ve con seriedad—. Hay muchas cosas que no sabemos de él, Luna… deberías escuchar lo que tiene que decirte.
—Bev