En ese punto, no solo la familia Martínez, sino también Diana, se quedaron atónitos.
—Lo mismo digo, no me gusta repetirme —dijo, con una voz fría, brotando de sus finos labios.
Manuel finalmente volvió en sí.
—Realmente tuvieron una relación —murmuró entre dientes.
Para cualquier hombre, incluso, si no amaba a su esposa, era sumamente difícil aceptar que ella le fuera infiel, ya que eso afectaba a su dignidad.
El rostro de Manuel cambió por completo, y Sofía también había entendido la situaci