Ante la voz escéptica y sorprendida de María al otro lado del teléfono, Diana sintió una alarma creciente en su interior y colgó el teléfono sin decir una palabra.
En momentos cruciales como este, no podía permitir que María la atrapara y causara problemas.
—Valentín, he sido muy amable y educada contigo, así que no vayas demasiado lejos —le dijo.
—¿Yo fui demasiado lejos? —Valentín entrecerró ligeramente sus ojos mientras evaluaba a Diana—. Parece que, Diana, fuiste tú quien me coqueteó primero