—Sí —ella le sonrió con agrado, mientras le servía un camarón en el plato de Valentín—. Prueba esto.
Valentín lo probó con agrado:
—En efecto, está muy bueno. Come más si te gusta.
Sin embargo, tanto Sonia como Elsa se sorprendieron muchísimo al ver esto. Valentín nunca solía comer comida servida por otros, incluso si era con cubiertos públicos. Era muy exigente en cuanto a la limpieza, especialmente en la comida. A pesar de todo, ¡comió de manera natural la comida que Diana le ofreció delante d