En el silencio sofocante de su jaula dorada, Amanda se encontró atrapada en un torbellino de emociones. El descubrimiento de la aventura de Grant había hecho añicos las ilusiones de estabilidad y seguridad que alguna vez la habían mantenido cautiva. Ahora se encontraba sola, atrapada dentro de los confines de su opulenta pero vacía casa. A medida que los días se convirtieron en semanas, Amanda se convirtió en un fantasma en su propia casa. Aislada del mundo exterior, su existencia se convirtió