Soren llegó a la mansión y fue recibido por Peter y Liza, quienes compartían una charla en la sala de estar. Ambos le dedicaron un saludo cordial y lo siguieron con la mirada hasta que desapareció camino a la cocina.
—¿Viste lo feliz que ha estado? —le preguntó la morena en voz baja al otro.
—Sería difícil no notarlo —argumentó—. Desde que regresamos ha estado diferente. Creí que estaría alterado todo el tiempo porque la familia real estuviese buscándolo, pero se le ve bastante tranquilo. Sin e