Jax no estaba nada seguro de lo que Brion quería hacer. Estaba por exponerse demasiado, trató de persuadirlo y presentar otro plan de acción, pero el pelinegro ya se había puesto en marcha. No tuvo más opción que cubrirlo juntó con Rubén, Elian y Owen.
―Oye, ¿estás seguro de esto? ―le preguntó el trigueño a su jefe.
―Está en medio del camino. No podremos salir a menos que alguno se ofrezca a conducir el vehículo para chocarlo ―a sólo unos cuantos metros estaba el asistente de su tía, un hombre