―Muy bien, eso sería todo ―dijo el médico, comenzado a guardar sus utensilios en un maletín.
―¿Y bien? ―la voz del príncipe heredero surgió grave y fría.
Milán lo miró y suspiró.
―Su presión arterial está por las nubes, necesita reposo en un ambiente calmado. La ecografía muestra que el bebé tiene latidos fuertes, sin irregularidades y por lo visto muy sano ―apuntó a la pantalla que estaba sobre la mesa de noche―. Por su tamaño calculo que tiene un poco más de tres meses. Las extremidades se ha