Diputados, congresistas, cenadores, empresarios, activistas, miembros de la mafia y más. Cada una de esas personas vestía de morado y blanco, era parte del tradicional acto del velo. Aquel evento que en antaño se inicio para honrar a los reyes y reinas que perecían, ahora se había convertido en un momento para hacer negocios.
El salón había sido decorado con los mismos colores y el camino que iba hacia el lago artificial estaba decorado con cientos de velas. Al final, en el otro extremo de ese