Nuevamente estaba afuera esperando junto al auto.
Se veía endemoniadamente bien con aquel estilo elegante a pesar de que simplemente estaba ahí parado viendo su teléfono.
Clarisse lo analizó de pies a cabeza y a su mente llegaron las imágenes de las veces que lo vio completamente desnudo. De inmediato la temperatura de su cuerpo comenzó a subir y tuvo que obligarse a mantener su mente bajo control. Lo menos que necesitaba era que Soren notara que con su sola presencia ella se calentaba. Era un