Clarisse parpadeó perpleja por lo que aquel hombre acababa de decir. No estaba entendiendo nada, en un momento quería ir con ella, al otro se negaba y luego le decía que la amaba. ¿Qué tenía en la cabeza y por qué se empeñaba en revolver la suya también? Le estaba ofreciendo la oportunidad de poder tener lo que quería, una vida nueva con ella, pero no quería hacerlo porque no quería abandonar lo que tenía en Seattle.
—¿No es lo que quieres? ¿No quieres comenzar una vida en donde nadie te ocasio