El siguiente día también fue muy ruidoso desde que despertaron y con eso se descubrió que los límites de Soren para tolerar a las personas eran mucho mayores. Ver a todas personas riendo y disfrutando de su estadía en aquella mansión era algo a lo que no se acostumbraba, pero que comenzaba a aceptar.
Verdaderamente no le molestaba por completo la presencia de todas esas personas. De hecho, había disfrutado bastante durante esos dos días, aunque había algo que le causaba algo de molestia. Era có