Mundo ficciónIniciar sesión¡Quiero a mi hijo!- gritó con desesperación, tomando la cobijita de su hijo- ¡me robaron a mi hijo!!!- Osbaldo trato de abrazarla pero ella con su desesperación comenzó a mirar por todo el parque, pero no había nadie en el parque, ni un alma, Osbaldo la siguio tratando de hacer que se calme sin ningún existo, estaba desesperada, llegó a la calle principal para buscar ayuda, se encontró con unos oficiales de policía- ¡ayúdenme me robaron a mi hijo! ¡por favor ayúdenme…
-Señor







