Mundo de ficçãoIniciar sessão46
La luz de luna golpeaba la rocosa entrada del castillo abandonado a orillas del territorio sagrado. Los guardias que reposaban en la puerta, estaban muertos en el suelo con una mirada vidriosa y dolorida.
El hombre de cabello oscuro sabía que habían sufrido en sus últimos momentos, las sombras que rodeaban







