Mundo ficciónIniciar sesiónGAIL
– ¡¿Qué carajos le dijiste a mi madre?! – le grité a Bran sin importar lo mucho que me doblase en tamaño y musculo.
Ya le había perdido el miedo desde que conocí a Pselag y las demás sombras buenas.
Hace dos años, mie







