Amaia Domínguez García
León, Guanajuato, México
Lo que dijo Axel, despertó un poco de miedo en mí, pues yo estaba demasiado preocupada y temí por un momento, que me fuera a decir, que no quería seguir conmigo, eso iba a matarme y yo, no quería eso, sería lo peor que me podría pasar. Axel volvió a mi lado, trayendo con él, las dos tazas de café y las colocó en la mesa de la sala, luego de eso, tomó mis dos manos y me miró a los ojos, con mucho amor. Estaba segura, que entonces, me iba a decir lo