Luca Cooper
Han pasado meses desde aquel día, el día en que Valeria irrumpió en mi oficina. Lo recuerdo como si fuera ayer. Su rostro desencajado, sus ojos llenos de dolor y decepción, y luego su salida precipitada. Me quedé paralizado por unos segundos, y cuando salí tras ella, lo único que vi fue el camión de mudanza alejándose, tragándose su figura, su vida, y toda la maldita posibilidad de arreglar las cosas entre nosotros. No pude alcanzar ni siquiera una dirección. Desde ese momento, todo