84. Una Mujer Con La Que Si Te Puedes Casar.
PDV. Elena.
Y ahí estaba sentado en mi sofá con su traje típico oficial de color negro y dorado sus sandalias negras y aún con mi rabia me parecía tan sexi, tan varonil, no dejaba de impresionarme como mi cuerpo respondía ante él.
Aún en la distancia, pude notar que no era su porte normal, relajado extendido hacia atrás, seguro de sí mismo.
Está vez tenía los codos en sus rodillas y la cara entre sus manos, de no saber el motivo automáticamente hubiese sentido empatía hacia él co